Título: El compositor de canciones que no se olvidaran
- Arminio del Cristo Mestra Osorio
- 21 jul 2021
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 24 jul 2021
Por: Arminio del Cristo Mestra Osorio.
A Fernando Meneses Romero lo podrán llamar el compositor del amor, el romántico, soñador o el creador de versos líricos.
Solo puedo decir que es uno de los cantautores que supo darle vida a unos cantos que hicieron y siguen haciendo historia en el universo vallenato.
En su vida artística-musical tuvo mucho que ver el maestro Julio Erazo, oriundo de Guamal (Magdalena); los sonetos y el bolero caribeño no podían ser ajeno en ese mundo plagado de amoríos y sentimientos.
Se dice que su primer canto fue ‘Pañuelito Guamalero’, una creación cargada con mucha historia. Si no fue una tragedia al estilo Shakespeare, si estuvo llena de suspenso y necesidad oportuna, ya que el pañuelito fue mucho más que la tabla de salvación.
Él como creador es quien mejor conoce sus canciones y los momentos de inspiración. Sabe cómo las concibió, los motivos que surgieron para crearlas. ¿Cómo era su estado de ánimo?, tristeza, dolor, decepción, euforia. ¿En qué momento ese reenvío asociativo le dijo, acuérdate de esos momentos que viviste en el pueblo y la universidad?
Aquí, hay un punto de encuentro para componer. El momento de elucubración es cuando el compositor dialoga con su ‘yo intrapsíquico’ y le pregunta por la canción, como la sientes, sigue componiendo, concreta lo que hace falta. Un momento sublime.
Cada composición en Fernando Meneses tuvo un tiempo - espacio, un referente simbólico-poético para pensarla y plasmarla en el papel. Hasta el compositor más novato vive estos momentos. No puede abstraerse de este acontecimiento. Sencillo, la poesía es palabra y ésta cambia referentes, percepciones, modos de sentir.
Los que intentamos investigar damos cierta valoración desde lo poético, utilización de las figuras literarias y poder mirar esa construcción desde una perspectiva lingüística. Estar de acuerdo o no con lo que el compositor realizó es una decisión que cada quien toma de acuerdo a su parecer y sentir.
Ahora bien, muchos de nuestros compositores, cantautores han compuesto sin saber de métrica, versificación o que es un verso octosílabo o qué es una décima y sin saber ejecutar un instrumento. Y sabemos que al menos quien toca una guitarra tiene mucha ventaja para componer, musicalizar y ser afinado cuando canta.
Este empirismo es tan válido como el compositor que escribe un símil o metáfora y de aquellos que recurren al diccionario de la Real academia para elaborar una composición. Ese compositor rural, campesino, práctico tiene un sitial en la galería vallenata.
El hijo de la Gloria (Cesar) es un gran exponente del llamado ‘paseo lírico’, a partir de los años sesenta, con las canciones, como: ‘Reconozco que te amo’, ‘Relicario de besos’, ‘Canasta de ensueños’, ‘Momentos de amor’ etc.
La incursión de Meneses en el vallenato va a establecer un punto de partida y de separación con la tradición costumbrista y ‘narrativa’.
Y ese punto de partida va a estar en el manejo del verso, la estructura de la estrofa que lo va a llevar por el camino de la apuesta lírica. Va estar influenciado por Tobías Enrique Pumarejo, Gustavo Gutiérrez, Fredy Molina etc.
La oralidad de estos territorios y la literatura a partir de la elaboración de sonetos y de su formación académica van a ser determinante en el artista-médico.
¿Qué es un soneto? “Es una composición poética formada por catorce versos de arte mayor, generalmente endecasílabos y, rima consonante que se distribuyen en dos cuartetos y dos tercetos. El soneto castellano es de influencia italiana y se empieza a ensayar en el siglo XV”. Ejemplo de soneto: ‘Amor constante más allá de la muerte’.
El poeta Fernando Meneses sueña y ese mundo solo tiene presencia en su vida, solo a través de la palabra. “El poeta manifiesta lo que nadie se atreve a expresar. Es un baluarte de la realidad, que transforma su entorno social” a través de las vivencias que expresan sus composiciones.
Nuestro compositor desde esa canción lírica logra mutar y cambiar esa canción tradicional, la que tuvo un sitial con el aporte de Tobías Pumarejo, Gustavo Gutiérrez, Fredy Molina, Rafael Escalona, Leandro Díaz. Los compositores nacidos en 1938, 1945, 1922, 1908, 1927, 1912 1928 van a ser un referente para Meneses. Para él son un punto de encuentro y se dejará interpelar por el aporte de cada uno de estos creadores.
De igual forma, va a acontecer con el acercamiento y roce musical que vivirá con esa generación de los años sesenta; Fabián Corrales, Hernán Urbina, Roberto Calderón, Rafael Manjarrez, Marciano Martínez etc.
Hoy nos acercamos y vivimos otras realidades culturales, sociales, musicales, políticas. “La palabra fetiche de la propaganda comercial y política desaloja así fieramente a la palabra profunda de la tradición y al léxico del nuevo conocimiento; el jingle reemplaza a la canción de cuna, el cliché político a la reflexión original, el autismo mediático a las humildes e inspiradas formas de la estética popular o de las voces marginales”.
Por eso, “La poesía es el intento de preguntarle a las palabras que somos. Como los sueños, ellas saben mucho más de nosotros, quizá más que nosotros. Ellas nos proceden, nos preservan y se prolongaran mucho más allá de nosotros en el tiempo: En cierta medida somos sus vehículos; no su fuente misma y mucho menos sus propietarios”.
Esa palabra es la que necesita nuestro canto vallenato, bien contada, cantada y bien narrada. La palabra en el vallenato está amenazada.
“Hay que rescatar la poesía, nuestra esplendida poesía, de las mazmorras a las que la somete una mal llamada cultura sin imaginación y sin amor. Hay que reimplantarla no solo en los programas escolares sino en los medios masivos de información y en la mente y el corazón de todos los hispanohablantes”.
Este listado de canciones las escogí desde mi subjetividad, mi sentir y mi gusto. Es una aproximación a esa palabra cargada de contenido, sentimiento, poesía. Devela una manera de vivir por la forma como las cantó. ‘Reconozco que te amo’, ‘Se está muriendo un amor’, Después del amor’, ‘Muere una flor’, ‘Relicario de besos’, ‘Felicidad y penas’, ‘Mundo de ilusiones’, ‘Mi mejor canción’, ‘Quise manchar tu alma’, ‘Tristeza’, ‘Mil amores’.
Apreciar estas canciones en todas sus dimensiones es una tarea que nos toca realizar para poder entender el sentir del amor. Seleccione unas estrofas para que me dieran un sosiego espiritual desde la creación literaria y para relacionarme con ese universo palpitante.
Cada uno de los lectores podrán escucharlas, disfrutarlas, dedicarlas, hacerlas suyas. El gran colectivo podrá apropiarse de estos cantos que seguirán vigente hoy mañana.
Reconozco que te amo.
“Tu vuelo de ave que migra
Contra los vientos
Desesperada buscando un nido de paz
Pecho altanero en las tormentas del recuerdo
Que intranquilo tu vuelo, llevas alas de ansiedad”.
Relicario de besos
“Trinan pájaros cantores
Cuando el amor va naciendo
Buitres amenazadores
Vuelan sobre corazones
Si el amor se está muriendo”.
Felicidad y penas
“Es fugaz la percepción
Buscas sentir la emoción no sientes
En cambio, si te queda una pena
Se amarra a ti como una condena y la llevaras siempre contigo
Te castiga y se enseña mi amigo
La felicidad solo da penas
Es tu peor enemigo”.
Mundo de ilusiones
“Junto a ti cuando hilos de plata
En cenizas te adornan el pelo
Y esa llama de amor encendida
Para ti mantendré viva
Y por siempre te diré te quiero”.
La fuerza que despliegan las palabras procede de las propias palabras y de su creador. Estas canciones han vibrado en su entorno social. Momentos caracterizados por temáticas, lenguaje, espacio, tiempo, ese mismo que señalé al inicio de este escrito.
Estos cantos de músicos profesionales y de campesinos, muchos de ellos iletrados han vivido un proceso racial, social, excluyente, cultural para llegar y quedarse con nosotros como las del propio Fernando Meneses Romero.
“Pero la palabra entregada al poder no es lenguaje sino pura consigna, mandato, explotación, ajena a la preciosa libertad que es el destino profundo de la verdadera palabra humana. El lenguaje congrega y comunica, la violencia obtura y destruye. Cuando la violencia se apodera del lenguaje tenemos la repetición compulsiva del insulto”.
Y término citando al maestro Ángel Massiris Cabeza, cuando nos dice: “La poesía en la canción romántica vallenata es emoción y goce que produce lo estético, expresado por sentimiento, imágenes y figuras literarias contenidas en el poema o letra, trasmitidos por un intérprete con la musicalidad de su entonación; acompañados con armonías musicales que, integradas con la interpretación, forman un conjunto melódico que el oyente interioriza y resignifica, en el marco de evocaciones y valores simbólicos-emocionales personales y culturales generacionalmente diversos”.
Más que un homenaje es poder saber que este creador sigue con nosotros y que solo compuso para no olvidar. Ahora quedamos a la espera de un libro que recogerá su historia de vida, y un mundo de ilusiones que nos dejó cada una de sus composiciones que hoy cantamos para vivir y no olvidar.

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